Este proceso pretende modificar alguna o todas de las medidas contenidas en la Sentencia que aprobó el Convenio suscrito en su día (o sea, busca la modificación del convenio regulador pactado en otro momento).
En este tipo de procedimientos, es de vital importancia acreditar que concurren sustanciales cambios objetivos. Es decir, no creados a instancia de la parte que propone la modificación y que son cambios con vocación de permanencia.
Ejemplos:
Primer ejemplo: En relación con el pago de pensión alimenticia.
Uno de los progenitores tenía obligación de abonar al mes la cuantía de 200 Euros en concepto de alimentos a favor de su hijo. Posteriormente, decide abandonar voluntariamente su trabajo, y seguidamente interpone una demanda de modificación de medidas aduciendo que no puede abonar la pensión alimenticia porque ya no tiene trabajo.
Aquí, en este caso, la pérdida de trabajo es voluntaria, por tanto, la ausencia de ingresos también. Las partes presentan una nueva situación creada, por una de ellas, con absoluto conocimiento.
Segundo ejemplo: Cuando María y Pedro se divorciaron, firmaron un convenio en el que ambos acordaron que la custodia de la hija común, la ostentase María. Pedro trabajaba a turnos de mañana, tarde y noche, y no tenía apoyo familiar que le ayudase en su día a día.
Actualmente, la empresa de Pedro le ha ascendido de puesto, y ya no hace turnos de noche, con lo que su horario actual, sí le permite poder establecer la convivencia compartida con su hija, por semanas alternas (cuando no trabaja de tardes).
Esta modificación de medidas, sí estaría fundamentada, al basarse en una circunstancia nueva, que es ajena a las partes y que sin duda permite otro sistema de convivencia con el hijo menor.
En estos últimos años, han aumentado muchísimo los procesos de modificación de medidas para solicitar custodia compartida respecto de hijos menores.